aqui voy a ir recopilando cosas que encuentro por ahi y q me parece que os puedan interesar
y mas cosas que se ma vayan ocurriendo
espero que os guste
domingo, 13 de noviembre de 2011
Cuentos clásicos I: BAMBI
Érase una vez un bosque donde vivían muchos animales y donde todos eran muy amiguitos. Una mañana un pequeño conejo llamado Tambor fue a despertar al búho para ir a ver un pequeño cervatillo que acababa de nacer. Se reunieron todos los animalitos del bosque y fueron a conocer a Bambi, que así se llamaba el nuevo cervatillo. Todos se hicieron muy amigos de él y le fueron enseñando todo lo que había en el bosque: las flores, los ríos y los nombres de los distintos animales, pues para Bambi todo era desconocido.
Todos los días se juntaban en un claro del bosque para jugar. Una mañana, la mamá de Bambi lo llevó a ver a su padre que era el jefe de la manada de todos los ciervos y el encargado de vigilar y de cuidar de ellos. Cuando estaban los dos dando un paseo, oyeron ladridos de un perro. "¡Corre, corre Bambi! -dijo el padre- ponte a salvo". "¿Por qué, papi?", preguntó Bambi. Son los hombres y cada vez que vienen al bosque intentan cazarnos, cortan árboles, por eso cuando los oigas debes de huir y buscar refugio.
Pasaron los días y su padre le fue enseñando todo lo que debía de saber pues el día que él fuera muy mayor, Bambi sería el encargado de cuidar a la manada. Más tarde, Bambi conoció a una pequeña cervatilla que era muy muy guapa llamada Farina y de la que se enamoró enseguida. Un día que estaban jugando las dos oyeron los ladridos de un perro y Bambi pensó: "¡Son los hombres!", e intentó huir, pero cuando se dio cuenta el perro estaba tan cerca que no le quedó más remedio que enfrentarse a él para defender a Farina. Cuando ésta estuvo a salvo, trató de correr pero se encontró con un precipicio que tuvo que saltar, y al saltar, los cazadores le dispararon y Bambi quedó herido.
Pronto acudió su papá y todos sus amigos y le ayudaron a pasar el río, pues sólo una vez que lo cruzaran estarían a salvo de los hombres, cuando lo lograron le curaron las heridas y se puso bien muy pronto.
Pasado el tiempo, nuestro protagonista había crecido mucho. Ya era un adulto. Fue a ver a sus amigos y les costó trabajo reconocerlo pues había cambiado bastante y tenía unos cuernos preciosos. El búho ya estaba viejecito y Tambor se había casado con una conejita y tenían tres conejitos. Bambi se casó con Farina y tuvieron un pequeño cervatillo al que fueron a conocer todos los animalitos del bosque, igual que pasó cuando él nació. Vivieron todos muy felices y Bambi era ahora el encargado de cuidar de todos ellos, igual que antes lo hizo su papá, que ya era muy mayor para hacerlo.
martes, 8 de noviembre de 2011
Cómo “adiestrar” a un marido
La inspiración es caprichosa y a Amy le pilló rodeada de delfines, orcas, monos... Encontró este hábitat en tierras civilizadas, en el Moorpark College, en California, es una universidad para entrenadores de animales exóticos. El plan inicial era infiltrarse entre los alumnos durante un año y escribir un libro. Lo logró (Pateada, mordida y arañada, 2006) y, de paso, les sacó partido a sus conocimientos. Sus primeros conejillos de indias fueron sus perros -un blanco fácil-; luego su familia, amigos y vecinos. Pero nadie respondió tan bien a sus técnicas como su marido.
Scott y ella llevaban casados 13 años y su matrimonio funcionaba sin peligro de divorcio, pero con roces y peleas tontas. Los pecados de Scott no eran capitales -despistado, impuntual, con tendencia a perder las llaves y dejar la ropa sucia en el suelo...-, pero complicaban la convivencia. Yo le echaba la bronca y él me mangoneaba. Eso provoca un desgaste innecesario, explica. Pero encontró remedio: el método de aprendizaje progresivo animal, basado en teorías psicológicas como el conductismo. Somos más complicados, pero hay principios que afectan a todas las especies. Por ejemplo, tendemos a repetir lo que tiene resultados positivos. Por eso, si un hombre hace la compra y su mujer se lo agradece con un beso, es muy posible que vuelva a hacerlo.
Como los delfines
Su técnica es puro sentido común: ignora el comportamiento que no te gusta y recompensa el deseado. Cuando Scott olvidó sus llaves -explica-, pensé qué haría un entrenador de delfines: nada. Así que lo ignoré. Igual que si dejaba la ropa sucia en el suelo. Pasaba por encima, aunque a veces le daba una patada para meterla debajo de la cama.... Y si metía algo en la cesta de la ropa, Amy le daba un beso como quien le da una galleta al perro. Más reglas de oro: no hay dominadores y dominados, la sumisión no es el objetivo. Los adiestradores no entrenan a los animales para domesticarlos, sino para comunicarse con ellos, señala. Además, aprendió un mantra repetido hasta la saciedad entre los entrenadores: Nunca es culpa del animal.
Por eso, hay que descartar el castigo y usar la creatividad.Las buenas noticias son que el método Sutherland, según su inventora, puede aplicarse a cualquier interacción humana, hijos incluidos. Todos necesitamos entrenamiento: maridos, mujeres, hermanos... Y el de los niños es de manual: mientras se portan bien no se les hace ni caso y cuando enredan se les presta demasiada atención. Y eso no es todo. El jefe también puede ser un blanco perfecto. Si impone su opinión a gritos, no hay que mostrar disgusto, enfado ni angustia. Repite conmigo: Ignorar el comportamiento no deseado.
Sutherland no ha esquivado la polémica. Su carta a la edición digital del New York Times contando su experiencia fue el artículo más enviado en 2006. Esa repercusión tuvo dos efectos. Por un lado, se paseó por las televisiones, firmó un contrato editorial y vendió los derechos a Hollywood. Por otro, le llovieron las críticas por comparar a su marido con un animal y evocar una visión retrógrada del matrimonio. Pero ella se defiende: Es una manera legítima y directa de comunicación. La manipulación implica tratar de que alguien haga algo que no quiere. Ése no ha sido mi objetivo. Además, en su opinión, todos tratamos de cambiar el comportamiento de quienes nos rodean, sobre todo las parejas.¿Y Scott? Es tímido y le costó aceptar que se supieran sus hábitos.
Además, liquidó su venganza con la misma moneda: Cuando se dio cuenta de que utilizaba esa técnica, empezó a usarla conmigo, reconoce Amy. Dice que los dos han ganado y gozan de una relación más sana. Y confiesa que la terapia surtió más efecto en ella: Ahora soy más optimista, tengo menos prejuicios, más paciencia y autocontrol. La que más ha cambiado he sido yo.
5 pasos para entrenar a tu pareja
1.Fomenta el comportamiento que deseas y asegúrate de recompensarlo. Es fácil concentrarse en lo que odias que haga tu marido y dar por sentadas lo que te encantan de él, dice Sutherland.
2. Ignora las actitudes que no te gusten. Según los entrenadores de animales, prestar demasiada atención a los comportamientos negativos puede, inconscientemente, reforzarlos y perpetuarlos.
3. Sé más flexible y creativa. Si una técnica que estás empleando no funciona, trata de hacerlo de otra manera. Y recuerda la frase de los entrenadores: Nunca es culpa del animal, señala la periodista.
4. Da pequeños pasos. Un adiestrador no esperaría que un delfín diera una voltereta al primer intento. A veces, pretendes que tu pareja cambie sus hábitos de repente. Por eso, recompensa cualquier progreso.
5. No te tomes las cosas a pecho: el comportamiento es sólo comportamiento. Si Scott dejaba la ropa tirada, yo lo interpretada como que no me quería. Pero no era un reflejo de sus sentimientos.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Consejos para alegrar tu peor día
No has obtenido el resultado que esperabas en un examen. Tus proyectos en el trabajo están estancados y tú cada día más estresada y bajo presión. Por si fuera poco, has tenido una fuerte discusión con tu novio y, cuando estás en camino para casa, se pone a llover y tú no llevabas paragüas… Sin dudas, un día nefasto.
¿Qué mujer no tuvo un día malo como ese? Esos días en que parece que el mundo conspira contra nosotras y sentimos que todo nos sale mal… Tranquila, te entendemos: si justo hoy estás atravesando esa situación, aquí te dejamos algunos consejos para alegrar tu peor día.
Escribe. Cuando te sientas enojada o angustiada, descárgate a través de la escritura. Es una excelente forma de desahogarnos libremente. Puedes ser en un diario íntimo, en un bloc de notas o en un blog personal. ¡Será liberador!
Muévete. Nada más relajante que una caminata de 15 a 30 minutos. Te servirá para despejar tu cabeza, concentrarte mejor y hasta será inspirador para buscar alguna solución a tu problema. Si no tienes tiempo, camina aunque sea unos pocos minutos. Se ha demostrado que el estar activas combate el estrés.
Crea tu mantra. Es decir, ten presente varias frases positivas cada vez que te sientas mal. Repítete a ti misma palabras de aliento como “Sigue adelante”, “Deja pasar”, “Olvídalo” o cualquier otra frase que te ayude a recomponerte.
Crea un “santuario”. Reúne fotografías de tus hijos, padres, pareja o amigos especiales, coloca un florero, estampitas religiosas (si eres creyente) o cualquier otro elemento que te transmita paz. Cuando te sientas estresada o deprimida, recurre a este lugar especial para motivarte.
Respira profundamente. Siéntate en un sofa cómodo, cierra los ojos e inhala despacio. Espera cuatro segundos y exhala también lentamente. Repite varias veces. Esto te ayudará a relajarte más de lo que tú imaginas.
Descansa. Olvídate de todo… aunque sea por un par de horas y reclúyete en tu habitación. Pon un CD de música que te agrade, apaga las luces y duerme y duerme. Te levantarás renovada y con las pilas recargadas para volver a empezar.
Obviamente, con estos consejos no solucionamos nuestros problemas pero sin dudas nos ayudarán a sentirnos mucho mejor, a devolvernos el ánimo y por tanto a recorar fuerza para encarar el día de otra manera.
jueves, 3 de noviembre de 2011
‘Blood streamed across his body’: Leaked report details chilling stories of China one-child policy
WASHINGTON, D.C., September 27, 2011 (LifeSiteNews.com) – “Family Planning Official dragged my wife into a dark room and beat her brutally. She gripped their legs and knelt down to beg, ‘I know I’m wrong. Please forgive me. Please forgive me…”
This chilling account of the savage beating of a woman in China is pulled from a groundbreaking new report released last week by Women’s Rights Without Frontiers. The report recounts in excruciating detail thirteen new, documented cases of the brutal coercion that women and their families routinely experience under the country’s one-child policy.
Family planning officials forced the family of Lixiang Luo and her husband, Muyuan Zou, to smash their house after they were suspected of having a second child.
The report was leaked out of China by a source who requested anonymity for fear of the reprisals that other critics of the one-child policy have been subjected to. It was unveiled at a U.S. Congressional Hearing on the one-child policy, held September 22.
The excerpt at the beginning of this article was taken from Case 2 of the new report. It describes the story of a couple that was late for a pregnancy check-up, by one day. The story is told by the husband, Xiangan Zhao, who says that because of the beating he received, he is now partially disabled.
“They beat and kicked like storms,” Zhao recounts. “When I tried to stand up and run away by instinct, [the family planning official] commanded again, ‘Beat him with rubber sticks.’ I was stricken down again and could not move this time. They dragged my arms and threw me in a dark room.”
“I’d like to ask: where is the justice?” Zhao concludes. “Where is the law?”
But the story, as disturbing as it is, is only one amongst thousands of such stories that happen every year in the communist country, to which Western countries often turn a blind eye, and is by no means the most extreme.
The report tells heart-rending stories of forced abortions - including on one woman who was eight months pregnant and on another who was carrying twins at 8 ½ months - forced sterilizations, forced contraception, the demolition of homes, and the use of detention, horrendous torture and the fining of relatives of “violators.”
“October 11, 2006 was the day of crushing despair for Shenyue Zhang’s family. Because it was on this day that Shenyue Zhang was beaten to death by the Family Planning Officials,” reads the introduction of Case 12.
The cause of the fatal beating was that Zhang’s son was suspected of having violated the one-child policy. Zhang was seized by family planning officials on the morning of October 10, 2006, and on October 11 an official went to his family to tell them that he was dead. His body had already been shipped off by the officials, and his family was never able to recover it.
Join a Facebook page to end abortion here.
Xin was beaten so severely by family planning officials that he is now permanently and severely disabled.
Case Seven tells the story of a couple who gave birth to a second child in Henan Province. On March 7, 2008, family planning police arrived at the couple’s house in the evening, demanding that they pay the fine for having a second child. After the father, Xin, asked the officials for their credentials, he and his brother, Xiandong Luo, were brutally beaten.
“The man beating Xiandong Luo turned round and hit Xin’s temple with a glass bottle,” reads the account. “Xin was stunned immediately and fell down on the ground. Blood streamed across his body. Xin’s mother (over seventy years old) laid down and held him with her arms, but they kicked her abdomen.”
The beating delivered by the family planning officials was so severe that Xin is now permanently and severely disabled.
“In China, a woman’s body is not her own. It belongs to the state,” said Women’s Rights Without Frontiers President Reggie Littlejohn. “For the Chinese Communist Party to act as ‘womb police’ and crush the life inside her is a heinous crime against humanity.”
In her testimony before the Sept. 22 hearing, Littlejohn also raised the case of blind activist, Chen Guangcheng, who was arrested in 2006 for helping to expose the Chinese government’s use of forced sterilization and abortions to enforce its one-child policy.” He has since been jailed, tortured and denied medical treatment. He is now languishing under house arrest, in poor health and cut off from the world. (A short video on Chen and a petition to free him are posted here.)
“We have chosen to release the names of the perpetrators of these Crimes Against Humanity, so that they can be held accountable before the world,” Littlejohn said of the materials she provided Congress. “This report contains dozens of their names, as well as details of their crimes.”
To sign the Women’s Rights Without Frontiers petition against forced abortion, click here.
domingo, 30 de octubre de 2011
En nada ya somos 7 billones de habitantes
6,999,888,103 Current World Population
34,870,244 Abortions this year esta cifra me asusta bastante a decir verdad.
1,548,108,714 Overweight people in the world
516,036,238 Obese people in the world
31,822 People who died of hunger today
y mas datos que podeis buscar aqui:
http://www.worldometers.info/
sábado, 29 de octubre de 2011
Exigen a Pepsi no usar restos de bebés eliminados por aborto
La denuncia de un grupo pro-vida de que la empresa internacional de gaseosas PepsiCo estaría usando líneas celulares de fetos humanos abortados para la investigación y el mejoramiento de sus productos, hizo que uno de sus accionistas presentara una resolución para que esta compañía internacional suprima esta práctica.
En agosto de 2010 PepsiCo firmó un acuerdo de cuatro años con la compañía Senomyx para desarrollar endulzantes potenciados para sus bebidas. Por este trabajo PepsiCo paga 30 millones de dólares por la investigación y futuras regalías de sus productos que en el futuro sean manufacturados con esta tecnología.
Muchas de la patentes de Senomyx involucran a la línea celular de fetos abortados con el código HEK-293, originada a partir de células de los riñones.
El aborto provocado es la eliminación o asesinato de un ser humano dentro del vientre de la madre. La doctrina católica y la ley natural coinciden en que nunca tiene justificación pues nadie tiene derecho a decidir sobre la vida de otra persona, menos la de los más débiles e inocentes, como los no nacidos.
El grupo pro-vida de Florida, Children of God for Life, escribió a ambas empresas en protesta por estas investigaciones. Senomyx no contestó, pero PepsiCo sí lo hizo, señalando que las investigaciones darían como resultado productos "de gran sabor y con menos calorías".
Ante esta situación, un accionista presentó una resolución ante la junta de directores de PepsiCo para adoptar una política que "reconozca los derechos humanos y utilice estándares éticos que no involucren usar los restos de seres humanos abortados en investigaciones privadas y compartidas así como en acuerdos de desarrollo".
Debi Vinnedge, director ejecutivo de Children of God for Life, señaló que cada accionista tiene "el derecho a saber la verdad sobre lo que PepsiCo está haciendo con sus ahorros duramente logrados".
"La falta de respeto de PepsiCo a la sensibilidad moral pública solo ha servido para avivar el fuego y las amenazas al valor de las acciones, las pensiones de jubilación y las inversiones", añadió.
También dijo que "no hay nada ético o apropiado en la manera en la que están explotando los restos de niños inocentes abortados".
Children of God for Life ha respondido a esta situación convocando a un boicot para dejar de adquirir los productos de PepsiCo.
HazteOir.org, la plataforma ciudadana en España, ha hecho eco de esta convocatoria e informó que el boicot se extiende desde Estados Unidos a la península ibérica, Australia, Alemania, Irlanda, Escocia, Polonia y Reino Unido.
F:aciprensa.com
miércoles, 12 de octubre de 2011
Commencement address delivered by Steve Jobs
This is a prepared text of the Commencement address delivered by Steve Jobs, CEO of Apple Computer and of Pixar Animation Studios, on June 12, 2005.
aqui teneis el texto en ingles y tambien en español para aquellos que no entiendan el idioma. es un gran discurso y muy emotivo, me quede sin palabras al escucharlo de nuevo.
I am honored to be with you today at your commencement from one of the finest universities in the world. I never graduated from college. Truth be told, this is the closest I've ever gotten to a college graduation. Today I want to tell you three stories from my life. That's it. No big deal. Just three stories.
The first story is about connecting the dots.
I dropped out of Reed College after the first 6 months, but then stayed around as a drop-in for another 18 months or so before I really quit. So why did I drop out?
It started before I was born. My biological mother was a young, unwed college graduate student, and she decided to put me up for adoption. She felt very strongly that I should be adopted by college graduates, so everything was all set for me to be adopted at birth by a lawyer and his wife. Except that when I popped out they decided at the last minute that they really wanted a girl. So my parents, who were on a waiting list, got a call in the middle of the night asking: "We have an unexpected baby boy; do you want him?" They said: "Of course." My biological mother later found out that my mother had never graduated from college and that my father had never graduated from high school. She refused to sign the final adoption papers. She only relented a few months later when my parents promised that I would someday go to college.
And 17 years later I did go to college. But I naively chose a college that was almost as expensive as Stanford, and all of my working-class parents' savings were being spent on my college tuition. After six months, I couldn't see the value in it. I had no idea what I wanted to do with my life and no idea how college was going to help me figure it out. And here I was spending all of the money my parents had saved their entire life. So I decided to drop out and trust that it would all work out OK. It was pretty scary at the time, but looking back it was one of the best decisions I ever made. The minute I dropped out I could stop taking the required classes that didn't interest me, and begin dropping in on the ones that looked interesting.
It wasn't all romantic. I didn't have a dorm room, so I slept on the floor in friends' rooms, I returned coke bottles for the 5¢ deposits to buy food with, and I would walk the 7 miles across town every Sunday night to get one good meal a week at the Hare Krishna temple. I loved it. And much of what I stumbled into by following my curiosity and intuition turned out to be priceless later on. Let me give you one example:
Reed College at that time offered perhaps the best calligraphy instruction in the country. Throughout the campus every poster, every label on every drawer, was beautifully hand calligraphed. Because I had dropped out and didn't have to take the normal classes, I decided to take a calligraphy class to learn how to do this. I learned about serif and san serif typefaces, about varying the amount of space between different letter combinations, about what makes great typography great. It was beautiful, historical, artistically subtle in a way that science can't capture, and I found it fascinating.
None of this had even a hope of any practical application in my life. But ten years later, when we were designing the first Macintosh computer, it all came back to me. And we designed it all into the Mac. It was the first computer with beautiful typography. If I had never dropped in on that single course in college, the Mac would have never had multiple typefaces or proportionally spaced fonts. And since Windows just copied the Mac, it's likely that no personal computer would have them. If I had never dropped out, I would have never dropped in on this calligraphy class, and personal computers might not have the wonderful typography that they do. Of course it was impossible to connect the dots looking forward when I was in college. But it was very, very clear looking backwards ten years later.
Again, you can't connect the dots looking forward; you can only connect them looking backwards. So you have to trust that the dots will somehow connect in your future. You have to trust in something — your gut, destiny, life, karma, whatever. This approach has never let me down, and it has made all the difference in my life.
My second story is about love and loss.
I was lucky — I found what I loved to do early in life. Woz and I started Apple in my parents garage when I was 20. We worked hard, and in 10 years Apple had grown from just the two of us in a garage into a $2 billion company with over 4000 employees. We had just released our finest creation — the Macintosh — a year earlier, and I had just turned 30. And then I got fired. How can you get fired from a company you started? Well, as Apple grew we hired someone who I thought was very talented to run the company with me, and for the first year or so things went well. But then our visions of the future began to diverge and eventually we had a falling out. When we did, our Board of Directors sided with him. So at 30 I was out. And very publicly out. What had been the focus of my entire adult life was gone, and it was devastating.
I really didn't know what to do for a few months. I felt that I had let the previous generation of entrepreneurs down - that I had dropped the baton as it was being passed to me. I met with David Packard and Bob Noyce and tried to apologize for screwing up so badly. I was a very public failure, and I even thought about running away from the valley. But something slowly began to dawn on me — I still loved what I did. The turn of events at Apple had not changed that one bit. I had been rejected, but I was still in love. And so I decided to start over.
I didn't see it then, but it turned out that getting fired from Apple was the best thing that could have ever happened to me. The heaviness of being successful was replaced by the lightness of being a beginner again, less sure about everything. It freed me to enter one of the most creative periods of my life.
During the next five years, I started a company named NeXT, another company named Pixar, and fell in love with an amazing woman who would become my wife. Pixar went on to create the worlds first computer animated feature film, Toy Story, and is now the most successful animation studio in the world. In a remarkable turn of events, Apple bought NeXT, I returned to Apple, and the technology we developed at NeXT is at the heart of Apple's current renaissance. And Laurene and I have a wonderful family together.
I'm pretty sure none of this would have happened if I hadn't been fired from Apple. It was awful tasting medicine, but I guess the patient needed it. Sometimes life hits you in the head with a brick. Don't lose faith. I'm convinced that the only thing that kept me going was that I loved what I did. You've got to find what you love. And that is as true for your work as it is for your lovers. Your work is going to fill a large part of your life, and the only way to be truly satisfied is to do what you believe is great work. And the only way to do great work is to love what you do. If you haven't found it yet, keep looking. Don't settle. As with all matters of the heart, you'll know when you find it. And, like any great relationship, it just gets better and better as the years roll on. So keep looking until you find it. Don't settle.
My third story is about death.
When I was 17, I read a quote that went something like: "If you live each day as if it was your last, someday you'll most certainly be right." It made an impression on me, and since then, for the past 33 years, I have looked in the mirror every morning and asked myself: "If today were the last day of my life, would I want to do what I am about to do today?" And whenever the answer has been "No" for too many days in a row, I know I need to change something.
Remembering that I'll be dead soon is the most important tool I've ever encountered to help me make the big choices in life. Because almost everything — all external expectations, all pride, all fear of embarrassment or failure - these things just fall away in the face of death, leaving only what is truly important. Remembering that you are going to die is the best way I know to avoid the trap of thinking you have something to lose. You are already naked. There is no reason not to follow your heart.
About a year ago I was diagnosed with cancer. I had a scan at 7:30 in the morning, and it clearly showed a tumor on my pancreas. I didn't even know what a pancreas was. The doctors told me this was almost certainly a type of cancer that is incurable, and that I should expect to live no longer than three to six months. My doctor advised me to go home and get my affairs in order, which is doctor's code for prepare to die. It means to try to tell your kids everything you thought you'd have the next 10 years to tell them in just a few months. It means to make sure everything is buttoned up so that it will be as easy as possible for your family. It means to say your goodbyes.
I lived with that diagnosis all day. Later that evening I had a biopsy, where they stuck an endoscope down my throat, through my stomach and into my intestines, put a needle into my pancreas and got a few cells from the tumor. I was sedated, but my wife, who was there, told me that when they viewed the cells under a microscope the doctors started crying because it turned out to be a very rare form of pancreatic cancer that is curable with surgery. I had the surgery and I'm fine now.
This was the closest I've been to facing death, and I hope it's the closest I get for a few more decades. Having lived through it, I can now say this to you with a bit more certainty than when death was a useful but purely intellectual concept:
No one wants to die. Even people who want to go to heaven don't want to die to get there. And yet death is the destination we all share. No one has ever escaped it. And that is as it should be, because Death is very likely the single best invention of Life. It is Life's change agent. It clears out the old to make way for the new. Right now the new is you, but someday not too long from now, you will gradually become the old and be cleared away. Sorry to be so dramatic, but it is quite true.
Your time is limited, so don't waste it living someone else's life. Don't be trapped by dogma — which is living with the results of other people's thinking. Don't let the noise of others' opinions drown out your own inner voice. And most important, have the courage to follow your heart and intuition. They somehow already know what you truly want to become. Everything else is secondary.
When I was young, there was an amazing publication called The Whole Earth Catalog, which was one of the bibles of my generation. It was created by a fellow named Stewart Brand not far from here in Menlo Park, and he brought it to life with his poetic touch. This was in the late 1960's, before personal computers and desktop publishing, so it was all made with typewriters, scissors, and polaroid cameras. It was sort of like Google in paperback form, 35 years before Google came along: it was idealistic, and overflowing with neat tools and great notions.
Stewart and his team put out several issues of The Whole Earth Catalog, and then when it had run its course, they put out a final issue. It was the mid-1970s, and I was your age. On the back cover of their final issue was a photograph of an early morning country road, the kind you might find yourself hitchhiking on if you were so adventurous. Beneath it were the words: "Stay Hungry. Stay Foolish." It was their farewell message as they signed off. Stay Hungry. Stay Foolish. And I have always wished that for myself. And now, as you graduate to begin anew, I wish that for you.
Stay Hungry. Stay Foolish.
Thank you all very much.
"Me siento honrado de estar con vosotros hoy en esta ceremonia de graduación en una de las mejores universidades del mundo. Yo nunca me licencié. La verdad, esto es lo más cerca que he estado de una graduación universitaria.
Hoy deseo contaros tres historias de mi vida. No es gran cosa. Sólo tres historias. La primera trata de conectar puntos. Me retiré del Reed College a los seis meses y seguí yendo de modo intermitente otros 18 meses más antes de abandonar los estudios. ¿Por qué lo dejé? Comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era una joven estudiante de universidad, soltera, que decidió darme en adopción. Ella creía firmemente que debía ser adoptado por estudiantes graduados. Por lo tanto, todo estaba arreglado para que apenas naciera fuera adoptado por un abogado y su esposa; salvo que cuando nací decidieron en el último minuto que en realidad deseaban una niña. De ese modo, mis padres, que estaban en lista de espera, recibieron una llamada en medio de la noche preguntándoles: "Tenemos un niño no deseado; ¿lo quieren?". Ellos contestaron: "Por supuesto".
Cuando mi madre biológica se enteró que mi madre nunca se había graduado en la universidad y que mi padre tampoco tenía el graduado escolar se negó a firmar los papeles de adopción definitivos. Sólo cambió de parecer unos meses más tarde cuando mis padres le prometieron que algún día iría. A los 17 años fui a la universidad. Ingenuamente elegí una casi tan cara como Stanford y todos los ahorros de mis padres, de clase obrera, se fueron en la matrícula. Seis meses después yo no había sido capaz de apreciar el valor de su esfuerzo. No tenía idea de lo que quería hacer con mi vida y tampoco sabía si la universidad me ayudaría a deducirlo. Y ahí estaba yo, gastando todo el dinero que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Decidí retirarme y confiar en que todo iba a resultar bien. En ese momento fue aterrador, pero mirando hacia atrás es una de las mejores decisiones que he tomado. Prescindí de las clases obligatorias, que no me interesaban, y comencé a asistir irregularmente a las que sí consideraba interesantes.
No todo fue romántico. No tenía dormitorio, dormía en el suelo de las habitaciones de amigos, llevaba botellas de Coca Cola a los depósitos de 5 centavos para comprar comida y caminaba 11 kilómetros, cruzando la ciudad todos los domingos de noche, para conseguir una buena comida a la semana en el templo Hare Krishna. Me encantaba. La mayoría de cosas con las que tropecé, siguiendo mi curiosidad e intuición, resultaron ser posteriormente inestimables. Por ejemplo, en ese tiempo Reed College ofrecía quizás la mejor instrucción en caligrafía del país. Todos los afiches, todas las etiquetas de todos los cajones estaban bellamente escritos en caligrafía a mano en todo el campus. Como había abandonado el curso y no tenía que asistir a las clases normales, decidí tomar una clase de caligrafía para aprender. Aprendí de los tipos serif y san serif, de la variación en el espacio entre las distintas combinaciones de letras, de lo que hace que la gran tipografía sea lo que es. Era artísticamente hermoso, histórico, de una manera en que la ciencia no logra capturar, y lo encontré fascinante.
A priori, nada de esto tenía una aplicación práctica en mi vida. Diez años después, cuando estaba diseñando el primero ordenador Macintosh, todo tuvo sentido para mí. Y todo lo diseñamos en el Mac. Fue el primer ordenador con una bella tipografía. Si nunca hubiera asistido a ese único curso en la universidad, el Mac nunca habría tenido múltiples tipografías o fuentes proporcionalmente espaciadas. Y como Windows no hizo más que copiar a Mac, es probable que ningún PC la tuviese. Si nunca me hubiera retirado, nunca habría asistido a esa clase de caligrafía, y los ordenadores personales carecerían de la maravillosa tipografía que llevan. Por supuesto era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en la universidad. Sin embargo, fue muy, muy claro mirando hacia el pasado diez años después.
Reitero, no podéis conectar los puntos mirando hacia el futuro; solo podéis conectarlos mirando hacia el pasado. Por lo tanto, tenéis que confiar en que los puntos, de alguna manera, se conectarán en vuestro futuro. Tenéis que confiar en algo, lo que sea. Nunca he abandonado esta perspectiva y es la que ha marcado la diferencia en mi vida.
La segunda historia es sobre amor y pérdida. Fui afortunado, porque descubrí pronto lo que quería hacer con mi vida. Woz y yo comenzamos Apple en el garaje de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos duro y en 10 años Apple había crecido a partir de nosotros dos en un garaje, transformándose en una compañía de dos mil millones con más de 4.000 empleados. Recién habíamos presentado nuestra más grandiosa creación -el Macintosh- un año antes y yo recién había cumplido los 30.
Luego me despidieron. ¿Cómo te pueden despedir de una compañía que fundaste? Bien, debido al crecimiento de Apple contratamos a alguien que pensé que era muy talentoso para dirigir la compañía conmigo. Los primeros años las cosas marcharon bien. Sin embargo, nuestras visiones del futuro empezaron a desviarse y finalmente tuvimos un encontronazo. Cuando ocurrió, la Dirección lo respaldó a él. De ese modo a los 30 años estaba afuera. Y muy publicitadamente fuera. Había desaparecido aquello que había sido el centro de toda mi vida adulta. Fue devastador. Por unos cuantos meses, realmente no supe qué hacer. Sentía que había decepcionado a la generación anterior de empresarios, que había dejado caer el testimonio cuando me lo estaban pasando. Me encontré con David Packard y Bob Noyce e intenté disculparme por haberlo echado todo a perder tan estrepitosamente. Fue un absoluto fracaso público e incluso pensaba en alejarme del valle [del silicio, California]. No obstante, lentamente comencé a entender algo. Todavía amaba lo que hacía. El revés ocurrido con Apple no había cambiado eso ni un milímetro. Había sido rechazado, pero seguía enamorado. Y decidí empezar de nuevo.
En ese entonces no lo entendí, pero ser despedido de Apple fue lo mejor que podía haberme pasado. La pesadez de tener exito fue reemplazada por la iluminación de ser un principiante otra vez. Me liberó y entré en una de las etapas más creativas de mi vida. Durante los siguientes cinco años, fundé una compañia llamada NeXT, otra empresa llamada Pixar, y me enamoré de una asombrosa mujer que se convirtió en mi esposa. Pixar continuó y creó la primera película en el mundo animada por ordenador, Toy Story, y ahora es el estudio de animación de más éxito a nivel mundial. En un notable giro de los hechos, Apple compró NeXT, regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXT constituye el corazón del actual renacimiento de Apple.
Con Laurene tenemos una maravillosa familia. Estoy muy seguro de que nada de esto habría sucedido si no me hubiesen despedido de Apple. Fue una amarga medicina, pero creo que el paciente la necesitaba. En ocasiones la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza. No perdáis la fe. Estoy convencido que lo único que me permitió seguir fue que yo amaba lo que hacía. Tenéis que encontrar lo que amáis. Y eso es tan válido para el trabajo como para el amor. El trabajo llenará gran parte de vuestras vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello que creéis que es un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amar lo que se hace. Si todavía no lo habéis encontrado, seguid buscando. No os detengáis. Al igual que con los asuntos del corazón, sabréis cuando lo habéis encontrado. Y al igual que cualquier relación importante, mejora con el paso de los años. Así que seguid buscando. Y no os paréis.
La tercera historia es sobre la muerte. Cuando tenía 17 años leí una cita que decía algo parecido a "Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto". Me impresionó y en los últimos 33 años, me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: "Si hoy fuera en último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer?" Y cada vez que la respuesta ha sido "no" varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo.
Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque casi todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el temor a la vergüenza o al fracaso todo eso desaparece a las puertas de la muerte, quedando solo aquello que es realmente importante. Recordar que vas a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay ninguna razón para no seguir a tu corazón.
Casi un año atrás me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un escáner a las 7:30 de la mañana y claramente mostraba un tumor en el páncreas. ¡Ni sabía lo que era el páncreas! Los doctores me dijeron que era muy probable que fuera un tipo de cáncer incurable y que mis expectativas de vida no superarían los seis meses. El médico me aconsejó irme a casa y arreglar mis asuntos, que es el código médico para prepararte para morir. Significa intentar decir a tus hijos todo lo que pensabas decirles en los próximos 10 años, en unos pocos meses. Significa asegurarte que todo esté finiquitado de modo que sea lo más sencillo posible para tu familia. Significa despedirte.
Viví con ese diagnóstico todo el día. Luego por la tarde me hicieron una biopsia en que introdujeron un endoscopio por mi garganta, a través del estómago y mis intestinos, pincharon con una aguja el páncreas y extrajeron unas pocas células del tumor. Estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me contó que cuando examinaron las células en el microscopio, los doctores empezaron a llorar porque descubrieron que era una forma muy rara de cáncer pancreático, curable con cirugía. Me operaron y ahora estoy bien. Es lo más cerca que he estado a la muerte y espero que sea lo más cercano por unas cuantas décadas más.
Al haber vivido esta experiencia, puedo contarla con un poco más de certeza que cuando la muerte era puramente un concepto intelectual: Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo, no quiere morir para llegar allá. La muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y es como debe ser porque la muerte es muy probable que sea la mejor invención de la vida. Es su agente de cambio. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo, vosotros sois lo nuevo, pero algún día, no muy lejano, seréis los viejos. Y seréis eliminados. Lamento ser tan trágico, pero es cierto. Vuestro tiempo tiene límite, así que no lo perdáis viviendo la vida de otra persona. No os dejéis atrapar por dogmas, no viváis con los resultados del pensamiento de otras personas. No permitáis que el ruido de las opiniones ajenas silencie vuestra voz interior. Y más importante todavía, tened el valor de seguir vuestro corazón e intuición, porque de alguna manera ya sabéis lo que realmente queréis llegar a ser. Todo lo demás es secundario.
Cuando era joven, había una asombrosa publicación llamada The Whole Earth Catalog, una de las biblias de mi generación. Fue creada por un tipo llamado Steward Brand no muy lejos de aquí, en Menlo Park, y la creó con un toque poético. Fue a finales de los 60, antes de los ordenadores personales y de la edición mediante microcomputadoras. Se editaba usando máquinas de escribir, tijeras y cámaras Polaroid. Era como Google en tapas de cartulina, 35 años antes de que apareciera Google. Era idealista y rebosante de hermosas herramientas y grandes conceptos. Steward y su equipo publicaron varias ediciones del The Whole Earth Catalog y luego, cuando seguía su curso normal, publicaron la última edición. Fue a mediados de los 70 y yo tenía vuestra edad. En la contraportada de la última edición, había una fotografía de una carretera en medio del campo a primera hora de la mañana, similar a una en la que estaríais haciendo dedo si fuérais así de aventureros. El pie de foto decía: "Seguid hambrientos. Seguid alocados". Fue su mensaje de despedida. Siempre lo he deseado para mí. Y ahora, cuando estáis a punto de graduaros para empezar de nuevo, es lo que os deseo. Seguid hambrientos. Seguid alocados".
Gracias"
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