aqui voy a ir recopilando cosas que encuentro por ahi y q me parece que os puedan interesar
y mas cosas que se ma vayan ocurriendo
espero que os guste
sábado, 13 de abril de 2013
Homilia del Cardenal Bergoglio
El texto completo de la homilía del cardenal Bergoglio
El siguiente es el texto completo de la homilía del purpurado:
"El año pasado leímos aquí la parábola del Buen Samaritano con la cual Jesús nos abre los ojos a esa verdad tan grande: El está misteriosamente presente en los más pobres, está presente en toda carne sufriente y necesitada. Cuando nos acercamos al que está necesitado y nos hacemos prójimos se nos enternece el corazón, se nos abren los ojos y vemos a Jesús. ¿Se acuerdan? Y recordaba que la manera de no pasar de largo ante tanta necesidad como la que hay, hoy, en nuestro pueblo es mantener encendida nuestra esperanza. Mientras luchamos por la justicia y vivimos solidariamente tenemos que mantener encendida nuestra esperanza.
"En este día, con el Evangelio de las Bienaventuranzas, el Señor da un paso más en su enseñanza: el dolor no es solamente algo que reclama ayuda y exige soluciones. El dolor, si se lo vive como nos enseña Cristo, esconde también una bendición y hasta una cierta alegría. Alegría dolorosa, ciertamente, pero verdadera. ¡Qué consolador es escuchar todos juntos, como pueblo reunido por la fe, este evangelio de las Bienaventuranzas de Jesús! Jesús se acerca a las cosas que nos duelen, que nos dan miedo, que nos preocupan, que nos angustian... y las transforma con su Palabra, con esa Palabra suya tan cercana y compañera, palabra de amigo y palabra de Dios.
Podemos decir que cuando Jesús se acerca a nuestro dolor las cosas se ven distintas: Jesús nos habla de los pobres, de los que tienen hambre, de los que lloran, de los que son injustamente perseguidos... pero hay esperanza en su tono de voz, hasta nos consuela escucharlo. Felices ustedes los que ahora lloran porque serán consolados, nos dice. Y esa palabra ya es como si nos enjugara las lágrimas.
"Y sucede algo más todavía. Cuando Jesús dice: pobres de ustedes, los ricos, los que ahora están satisfechos, los que ahora se ríen, los que sólo reciben alabanzas..., más que darnos bronca, estas personas de las que habla Jesús terminan dándonos pena. Es como si viéramos su necesidad, que lo suyo va a terminar mal. Sabemos que el camino de la vida no va por ahí.
"Las imágenes contrastantes que usa Jesús en las bienaventuranzas me recuerdan a las que vemos en los noticieros: gente pobre en la calle y gente rica festejando fastuosamente, pobres perseguidos por reclamar trabajo y ricos que eluden la justicia y encima los aplauden; gente que llora por la violencia y gente que tira comida... Parece un noticiero. Y sin embargo Jesús valora las cosas distinto que los noticieros. El mira hondo en la realidad de la vida y nos dice: “¡Ay! del corazón que no sabe llorar, ¡ay! del corazón que no tiene hambre y sed de justicia, ¡ay! del corazón que no se siente pobre de amor, ¡ay! del corazón que está hinchado de vanidad... es un pobre corazón, un corazón que acabará endurecido, despreciado, solo”.
"Jesús mira hondo en los corazones de cada uno de nosotros, que venimos cargados de penas y agobiados por los problemas de trabajo y nos va diciendo: feliz vos que estás aquí, haciendo cola para pedir pan y trabajo. Feliz vos que tenés un corazón humilde y no te sentís ni más ni menos que tu hermano que está a tu lado. Feliz vos que podés estar orgulloso de no tener ningún privilegio, salvo el de ser mi hijo muy querido. Feliz voz que tenés esa bronca que es hambre y sed de justicia y sabés reclamar y protestar, pero sin hacer daño a nadie, y antes que nada venís a pedirle a tu Dios y Señor. Feliz vos que hacés el bien y muchas veces sos malentendido y criticado, pero no bajás los brazos de tu esperanza. Feliz vos que sabés llorar con mansedumbre y esperando sólo en Dios... Feliz no por lo que te falta, ni porque se te vayan a solucionar ya mismo todos tus sufrimientos (siempre hay algún sufrimiento), sino feliz porque el don de Dios es tan grande que sólo si tu corazón está desmedidamente abierto lo podrás recibir. Por eso Jesús llama felices a los que les pasan cosas que les abren el corazón y se lo ensanchan.
"De entre todas las bienaventuranzas quiero detenerme un momento en la bienaventuranza de las lágrimas, porque nos hace saborear las bendiciones de Jesús y nos abre el corazón a Dios mientras vamos rezando en la cola y pedimos a nuestro querido San Cayetano por todas nuestras necesidades.
"La bendición de los que lloran nos invita a llorar por nuestra Patria, con esa oración tan antigua como es la oracón de lamentación, en la que un pueblo sabe arrepentirse de sus pecados y volver sus ojos al único Dios verdadero, al único capaz de salvar, dejando atrás las ilusiones vanas y los dioses falsos. Es como si Jesús nos dijera: felices ustedes los que lloran por nuestra patria con esas lágrimas que no son sólo de uno sino de todos, con las lágrimas del que reza el Padrenuestro y cuando dice pan, dice ´el pan nuestro´, y cuando dice perdón dice ´perdónanos nuestros pecados´.
"La bendición a los que lloran nos recuerda también nuestros llantos de familia. Es como si Jesús nos dijera: felices ustedes los que lloran cuando la familia duerme y nadie los ve, y aprietan fuerte mi cruz entre sus manos hasta quedar fortalecidos. Porque en las lágrimas de una mamá o de un papá que llora por sus hijos se esconde la mejor oración que se puede hacer en esta tierra: esa oración de lágrimas silenciosas y mansas que es como la de nuestra Señora al pie de la Cruz, que sabe estar al lado de su Hijo sin estallidos ni escándalos, acompañando e intercediendo.
"Felices ustedes los que lloran al acercarse a San Cayetano, pidiendo el pan y el trabajo, y en esa lágrima que apenas asoma confían su pedido y ruego sin muchas palabras, seguros de que han sido escuchados y atendidos. San Cayetano intercede por su pueblo fiel, por todo el pueblo argentino. Y en estos momentos tan duros, redoblamos nuestra fe y nuestra confianza en Jesús nuestro Señor. El nos ha prometido que El mismo, en persona, se encargará de enjugar nuestras lágrimas. Felices nosotros si ponemos en El toda nuestra esperanza.
"La bendición a los que lloran nos recuerda, finalmente, nuestro llanto de niños, es como si Jesús nos dijera: felices ustedes los que lloran como cuando eran niños y su madre los consolaba. Es verdad eso que dicen que sólo pueden consolarnos de verdad Dios nuestro Señor y nuestra madre. Por eso, ponemos nuestras lágrimas ante los ojos de la Virgen, y mientras ´suspiramos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas´ le decimos: ´Ea pues, Señora y abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús..."
jueves, 14 de marzo de 2013
«Habemus Papam Franciscum»
Con esta frase se vuelve a activar la cuenta de twitter @pontifex después del anuncio de que el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio es el nuevo pontífice de la Iglesia católica.
Con el nombre de Francisco I, el Cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio ha sido escogido por el Colegio de electores como el sucesor de Benedicto XVI.
En un gesto de digna humildad, el nuevo Papa ha pedido a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro, antes de dar la bendición protocolar, que ellos imploren la bendición del cielo para él. Luego sí, según el ritual solemne, leído en latín, dio la bendición a los presentes en la Plaza de San Pedro y al mundo. Después ha retirado su estola pontifical y con serenidad y rostro de bondad recibío las aclamaciones y los saludos del pueblo.
"Mañana voy a rezar a la Virgen para que custodie a toda Roma, buenas noches y buen reposo" ha dicho el Papa Francisco I despidiéndose de la multitud.
Biografía del Papa Francisco I
A continuación algunos rasgos biográficos del nuevo Papa, fundamentados en perfil realizado por la Agencia Zenit.
El cardenal Jorge Bergoglio, 77 años, nació en el barrio argentino de Flores en el Gran Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936. Tras estudiar como técnico químico eligió el sacerdocio y entró en la Compañía de Jesús.
Estudio filosofía y teología en ambas facultades del Colegio Máximo San José. Fue maestro de novicios y profesor universitario en teología, provincial de los Jesuitas en su país y presidente de la Conferencia episcopal del 2005 al 2011. El 13 diciembre de 1969 fue ordenado sacerdote. Cumplió un postgrado en la Universidad de Alcalá de Henares y en 1986 concluyó su tesis doctoral en Alemania. Juan Pablo II lo creó cardenal en el 2001.
Tiene una fuerte experiencia pastoral, y ha sido reconocido como un hombre de carácter. Su pagina en Facebook cuenta más de 37.000 ´me gusta´ . Viaja normalmente en subterráneo, metro o medios públicos.
Se ha caracterizado como un firme defensor del derecho a la vida, y de la esencia familiar.
Es conocida también su sensibilidad por las clases menos favorecidas. A los religiosos les ha pedido "salir a dar testimonio e interesarse por el hermano" porque la cultura del encuentro "nos hace hermanos, nos hace hijos, y no socios de una ONG o prosélitos de una multinacional".
En diversas oportunidades criticó fuertemente la corrupción y la trata de personas con imágenes fuertes: "Se cuida mejor a un perro que a estos esclavos nuestros". O "la esclavitud está a la orden del día, hay chicos en situación de calle desde hace años, no sé si más o menos, pero hay muchos". Sus palabras han sido también fuertes con relación a la degradación de menores.
Ha criticado fuertemente el "limitar y eliminar el valor supremo de la vida e ignorar los derechos de los niños por nacer". Y aseveró: "el aborto nunca es una solución". Se opuso a la liberalización de drogas y exhortó a los jóvenes a no creerles a "los mercaderes de la muerte".
Ha advertido contra la falta de "humildad" de los gobernantes y la "veleidad" como un desvalor "que carece de toda propuesta".
Sobre Aparecida indicó que "la inspiración del Espíritu es la gran luz que hubo ahí. Sombras son las mil y una cositas que trababan y tuvimos que superar". "Todo fue un complejo de luces y sombras y que ganó la luz".
Siempre se mostró reacio a obtener encargos de un cierto peso en la Curia Romana, si bien fue nombrado consultor de la Pontificia Comisión de América Latina; miembro de las Congregaciones para el Culto Divino y la disciplina de los sacramentos; del Clero; de los Institutos de Vida Consagrada, del Consejo postsinodal, y de la presidencia del Pontificio Consejo para la Familia.
La fuerza de la Iglesia -indicó el entonces purpurado en el sínodo sobre la nueva evangelización- está en la comunión y su debilidad en la división y en la contraposición.
Datos del Cardenal Jorge Mario Bergoglio, S.S. Francisco I
Fuente:catholic.net
miércoles, 13 de marzo de 2013
Cuentos Clásicos XVII: HANSEL Y GRETEL
Allá a lo lejos, en una choza próxima al bosque vivía un leñador con su esposa y sus dos hijos: Hansel y Gretel. El hombre era muy pobre. Tanto, que aún en las épocas en que ganaba más dinero apenas si alcanzaba para comer. Pero un buen día no les quedó ni una moneda para comprar comida ni un poquito de harina para hacer pan. "Nuestros hijos morirán de hambre", se lamentó el pobre esa noche. "Solo hay un remedio -dijo la mamá llorando-. Tenemos que dejarlos en el bosque, cerca del palacio del rey. Alguna persona de la corte los recogerá y cuidará". Hansel y Gretel, que no se habían podido dormir de hambre, oyeron la conversación. Gretel se echó a llorar, pero Hansel la consoló así: "No temas. Tengo un plan para encontrar el camino de regreso. Prefiero pasar hambre aquí a vivir con lujos entre desconocidos".
Al día siguiente la mamá los despertó temprano. "Tenemos que ir al bosque a buscar frutas y huevos -les dijo-; de lo contrario, no tendremos que comer". Hansel, que había encontrado un trozo de pan duro en un rincón, se quedó un poco atrás para ir sembrando trocitos por el camino. Cuando llegaron a un claro próximo al palacio, la mamá les pidió a los niños que descansaran mientras ella y su esposo buscaban algo para comer. Los muchachitos no tardaron en quedarse dormidos, pues habían madrugado y caminado mucho, y aprovechando eso, sus padres los dejaron. Los pobres niños estaban tan cansados y débiles que durmieron sin parar hasta el día siguiente, mientras los ángeles de la guarda velaban su sueño.
Al despertar, lo primero que hizo Hansel fue buscar los trozos de pan para recorrer el camino de regreso; pero no pudo encontrar ni uno: los pájaros se los habían comido. Tanto buscar y buscar se fueron alejando del claro, y por fin comprendieron que estaban perdidos del todo. Anduvieron y anduvieron hasta que llegaron a otro claro. ¿A que no sabéis que vieron allí? Pues una casita toda hecha de galletitas y caramelos. Los pobres chicos, que estaban muertos de hambre, corrieron a arrancar trozos de cerca y de persianas, pero en ese momento apareció una anciana. Con una sonrisa muy amable los invitó a pasar y les ofreció una espléndida comida. Hansel y Gretel comieron hasta hartarse. Luego la viejecita les preparó la cama y los arropó cariñosamente.
Pero esa anciana que parecía tan buena era una bruja que quería hacerlos trabajar. Gretel tenía que cocinar y hacer toda la limpieza. Para Hansel la bruja tenía otros planes: ¡quería que tirara de su carro! Pero el niño estaba demasiado flaco y debilucho para semejante tarea, así que decidió encerrarlo en una jaula hasta que engordara. ¡Gretel no podía escapar y dejar a su hermanito encerrado! Entretanto, el niño recibía tanta comida que, aunque había pasado siempre mucha hambre, no podía terminar todo lo que le llevaba. Como la bruja no veía más allá de su nariz, cuando se acercaba a la jaula de Hansel le pedía que sacara un dedo para saber si estaba engordando. Hansel ya se había dado cuenta de que la mujer estaba casi ciega, así que todos los días le extendía un huesito de pollo. "Todavía estás muy flaco -decía entonces la vieja-. ¡Esperaré unos días más!".
Por fin, cansada de aguardar a que Hansel engordara, decidió atarlo al carro de cualquier manera. Los niños comprendieron que había llegado el momento de escapar. Como era día de amasar pan, la bruja había ordenado a Gretel que calentara bien el horno. Pero la niña había oído en su casa que las brujas se convierten en polvo cuando aspiran humo de tilo, de modo que preparó un gran fuego con esa madera.
"Yo nunca he calentado un horno -dijo entonces a la bruja-. ¿Por que no miras el fuego y me dices si está bien?". "¡Sal de ahí, pedazo de tonta! -chilló la mujer-. ¡Yo misma lo vigilaré!". Y abrió la puerta de hierro para mirar. En ese instante salió una bocanada de humo y la bruja se deshizo. Solo quedaron un puñado de polvo y un manojo de llaves. Gretel recogió las llaves y corrió a liberar a su hermanito. Antes de huir de la casa, los dos niños buscaron comida para el viaje. Pero, cual sería su sorpresa cuando encontraron montones de cofres con oro y piedras preciosas! Recogieron todo lo que pudieron y huyeron rápidamente.
Tras mucho andar llegaron a un enorme lago y se sentaron tristes junto al agua, mirando la otra orilla. ¡Estaba tan lejos! “¿Queréis que os cruce?”, preguntó de pronto una voz entre los juncos. Era un enorme cisne blanco, que en un santiamén los dejó en la otra orilla. ¿Y adivinen quien estaba cortando leña justamente en ese lugar? ¡El papá de los chicos! Sí, el papá que lloró de alegría al verlos sanos y salvos. Después de los abrazos y los besos, Hansel y Gretel le mostraron las riquezas que traían, y tras agradecer al cisne su oportuna ayuda, corrieron todos a reunirse con la mamá.
domingo, 3 de marzo de 2013
viernes, 1 de marzo de 2013
Xabi Alonso Vanity Fair March 2013
Este mes de Marzo la revista Vanity Fair nos sorprende con un articulo IMPRESIONANTE de Xabi Alonso, para aquellos quienes no lo hayan leido aun, os recomiendo ir mañana mismo al quiosco. de momento os dejo con un video de la sesion de fotos, espero que los disfruteis....
jueves, 28 de febrero de 2013
Renuncia del papa Benedicto XVI
Queridísimos hermanos,
Os he convocado a este Consistorio, no sólo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia. Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.
Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado. Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.
Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.
Vaticano, 10 de febrero 2013
BENEDICTUS PP. XVI
martes, 26 de febrero de 2013
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